martes, 7 de agosto de 2012

El fútbol español pasa de comprar en tiendas
de lujo a las rebajas de mercadillo

Cambios de cromos, mucho cedido recuperado, futbolistas procedentes de Ligas menores, convenios de colaboración y más salidas que llegadas. Este es el resumen del mercado de verano del fútbol español a once días del comienzo de la competición, mientras más de la mitad de los clubes de la máxima categoría discuten las medidas a tomar ante lo que consideran un abuso de poder por parte de un operador de televisión y los dos más grandes. La conflictividad, las amenazas de huelga (y de ruina, como en el caso del Málaga) van camino de convertirse en un clásico de agosto, ocupando el lugar de los antiguos torneos de verano.
Basta con repasar la relación de altas y bajas en Primera División para comprobar que la crisis económica también golpea con fuerza al fútbol y que sus dirigentes se tientan mucho la ropa antes de dar con la cartera. Para salir del paso parecen haber encontrado una buena solución en el fútbol portugués. De allí llegan, de momento, nueve jugadores para reforzar al Atlético de Madrid (Cebolla Rodriguez, Oporto), Betis (Agra, Olharense) o Valencia (Joao Pereira, Sporting de Portugal). El Espanyol recupera a un jugador de la casa, Capdevila, que viene de jugar la pasada temporada en el Benfica, y el Deportivo, quizá por aquello del parentesco luso-galaico, se lleva la palma con cinco refuerzos portugueses: Fabiano, Salomao y André Santos, procedentes del Sporting de Portugal, y Nelson Oliveira y Roderick, del Benfica.
Las siete incorporaciones del Granada procedentes del Udinese convierten al equipo andaluz en el más reforzado, al menos en número, de la categoría. El peculiar convenio que mantienen estas dos entidades sigue en vigor y habrá que ver lo que acaba dando de sí, aunque de momento, el club nazarí ya logrado regresar a la máxima categoria y mantenerse, que no está mal.
Poco más queda por destacar en un mercado al que no han acudido los grandes compradores. El Barcelona ha perdido a Keita por razones puramente económicas relacionadas con la fiscalidad, y solo se ha reforzado con Jordi Alba, procedente del Valencia, club que únicamente se ha estirado para comprar a Gago al Real Madrid. El deportivista Guardado, Jonathan Viera, de la UD Las Palmas y el ya citado Pereira, del Sporting, son el resto de sus incorporaciones. A cambio, ha perdido, además de a Jordi Alba, a Aritz Aduriz, Miguel, Bruno (Brighton), Dealbert (Kuban), Maduro (Sevilla), Míchel (Levante), Topal (Fenerbahçe) y Moyá (Getafe).
Otro de los grandes compradores, el Atlético de Madrid, se ha conformado con el citado Cebolla Rodríguez, Emre, procedente del Fenerbahce, y Cata Díez, del Getafe, además de recuperar a cuatro cedidos entre los que se encuentra Raúl Garcia. Se han marchado Antonio López (Mallorca), Perea (Cruz Azul), Diego (Wolfsburgo), Pizzi (Deportivo), Rubén Pérez (Betis), Domínguez (B. Mönchengladbach), Assunçao (Sao Paulo), Ruben Micael (Braga), Salvio (Benfica) y Fran Mérida (Hércules)
El Real Madrid, gran agitador del mercado las últimas temporadas, sigue mareando la perdiz con Modric y, de momento, solo ha incorporado a Morata, del Castilla, y ha dejado salir a Pedro León (Getafe) y Altintop (Galatasaray), además del citado Gago.
Si algo llama la atención, sin embargo, es el movimiento del Barcelona y el Real Madrid en el segundo escalón, por lo que supone de claro cambio de estrategia. Inalcanzables los refuerzos de primera fila que garantizan rendimiento inmediato, los dos clubes más poderosos han decidido apostar a medio plazo barriendo el mercado de las promesas. El club blaugrana, que lleva los últimos tiempos promocionando las virtudes de la Masía, ha fichado para su filial a los portugueses Agostinho Cá, y Edgar Lé, ambos del Sporting, Lombán, del Xerez, Araujo, del Boca Juniors, Roman, del Manchester City, Luis Alberto, del Sevilla y Juste, del Nastic.
El Real Madrid, por su parte, incorpora al Castilla a otro portugués, Fabinho, del Rio Ave, y otros tres jugadores procedentes del Córdoba, Zaragoza y Lucena.
llévame a Menéame Menéame mira lo que se habla en la blogosfera Technorati: Athletic lleva este post a los favoritos de Google GBookmarks: marcar

lunes, 6 de agosto de 2012

La Liga de las estrellas solo brilla en la oscuridad

Ahora sí que podemos hablar de la Liga de las estrellas con propiedad. A ver en qué país son capaces de organizar una competición que se juegue a las once la noche de un día laborable por muy agosto que sea. A estas alturas los alemanes deben de estar lívidos de envidia. Mucho amenazar con la prima de riesgo y la deuda, pero aquí todavía somos capaces de irnos al fútbol un domingo o un lunes a las once de la noche como si no hubiera un mañana. Que se jodan los alemanes si se tienen que levantar al día siguiente para trabajar. Algunos que creían haberlo visto todo solo porque en algunos gobiernos europeos, incluido el nuestro, han puesto a dirigir la economía a tipos que vienen de organizar desde Lehman Brothers la ruina que nos asola, deberían fijarse en que aquí han puesto al frente del fútbol profesional a un individuo que consiguió arruinar y enfilar hacia el descenso a un club que durante casi un siglo tuvo como una de sus principales señas de identidad el buen gobierno de su modestia.
Hubo un día en el que al panal de rica miel del fútbol cien mil moscas, moscardones, constructores e intermediarios acudieron con sus cámaras de televisión al hombro dispuestos a hacerse más ricos todavía metiendo la mano en los bolsillos de los aficionados, los únicos de este negocio que han demostrado estar siempre dispuestos a dejarse la piel en la taquilla por los colores de su equipo. Trajeron algunas figuras de talla mundial cuya luz proyectaba suficientes sombras como para esconder muchas medianías, carne de pescuezo pagada a precio de solomillo, apartamentos de una habitación construidos en pladur, a precio de palacio en piedra de sillería. El fútbol aprendió a vivir por encima de sus posibilidades y algunos se creyeron el invento. La Liga de las estrellas, la llamaron, la mejor Liga del mundo, un motivo de orgullo patrio difícil de entender por cualquiera que almacene sus neuronas con cierto orden. Todo aquello se ha acabado aunque parece que algunos no se han dado cuenta todavía y siguen tirando de la cuerda aunque al otro lado ya no quede nada. El paisaje de la mejor liga del mundo recuerda mucho al de una urbanización de alto estanding embargada por los bancos donde por la noche apenas alumbran las luces de cuatro viviendas habitadas.
Ante la situación de ruina general los responsables han optado por la huida hacia adelante. Si algo han dejado claro estos años es la dudosa rentabilidad del fútbol para recuperar inversiones de dinero estratosféricas, pero si el pay per view ha dejado a un operador de televisión en el umbral de la ruina (el termómetro de los impagos es infalible), ahora volvemos a tener dos disputándose los derechos exclusivos de la imagen del espectro.
Dicen algunos que esa guerra de las televisiones ha sido la que ha provocado el disparate de los horarios de las tres primeras jornadas de la Liga, y acusan a los responsables del fútbol profesional, con su presidente al frente, de alinearse con uno de los operadores para perjudicar al otro. Lo dicen, y lo escriben, los del bando del perjudicado desde la posición teórica del medio volante izquierdo. Pero los de la LFP han salido al paso mediante un comunicado para explicarnos en unas líneas en qué manos estamos. "Ante las opiniones que se vienen realizando..." dicen -¿desde cuándo las opiniones se realizan?)- es su deber aclarar que lo han hecho por el bien de los futbolistas, cuyo convenio establece al parecer a qué temperatura pueden jugar, como si el fútbol estuviera junto con la minería, la pesca o la construcción en el grupo de las actividades laborales penosas, tóxicas, peligrosas o insalubres.
Además de por el calor, los redactores de la nota apelan a su interés por fomentar el turismo para justificar el desaguisado. "Para la fijación de los horarios se ha considerado también la ubicación geográfica, así como el fomento turístico del futbol para incentivar a los aficionados a acudir a los partidos en época veraniega y vacacional", aseguran. El intento de explicar lo inexplicable justificandolo con los argumentos más peregrinos.
Hace un par de semanas se publicó que el Bayern de Munich tenía vendidas todas las localidades para todos sus partidos como local en la Bundesliga. Los aficionados alemanes, como los ingleses, saben dónde, qué día y a qué hora jugarán sus equipos hasta mayo. Aquí sabemos que la Liga se jugará aproximadamente los fines de semana. La Liga de las estrellas es la que brilla cuando llega la noche, como su propio nombre indica.
llévame a Menéame Menéame mira lo que se habla en la blogosfera Technorati: Athletic lleva este post a los favoritos de Google GBookmarks: marcar

viernes, 3 de agosto de 2012

San Mamés deja claro que la situación
de Llorente es insostenible

En San Mamés ocurrió lo que tenía que ocurrir. Que habló el pueblo soberano, para ser más precisos una parte del pueblo soberano, y mostró su pulgar hacia abajo. La sentencia, a diferencia de lo que ocurría en el Coliseo, es reversible. San Mamés sabe perdonar y hasta olvidar si se le dan motivos para ello pero, de momento, el pueblo soberano ha dicho que está hasta las narices de declaraciones de amor incondicional... al tesorero del club. Que para amor incondicional a los colores, el de los que se retratan cada año para renovar el carnet o el de los que pasan por taquilla pese a que llegar a las taquillas de San Mamés le obligue a uno a prepararse como para afrontar una expedición al Everest, con campo base y todo.
No es bueno que la grada silbe a un jugador de casa, pero es mucho peor que el jugador de casa provoque la división de la grada por un motivo ajeno a lo estrictamente futbolísitico. A lo largo de la historia han sido bastantes los jugadores del Athletic que han dividido la opinión de los aficionados. Al técnico se le acusaba de frío, cuando no de lento; al que no se jugaba el cuello en cada salto de cabeza, de apocado; y al que no corría hacia el banderín de corner en pos de un balón al que todo el mundo veía que nunca podría llegar, de vago. Pero cuando el técnico daba un pase de gol, el lento hacía volar al equipo, el apocado peleaba y el vago se dejaba la piel, San Mamés era tan unánime en el aplauso como lo era en la censura, cuando el susodicho tenía un día especialmente negado.
No es bueno que la grada silbe al jugador de casa, pero esa es una máxima que está perdiendo vigencia con el paso del tiempo, a medida que la definición de jugador de casa es más imprecisa cada vez. Habría que preguntarse a estas alturas si todavía queda algún jugador de casa, como lo fue Julen Guerrero, por citar a uno reciente o, sin ir más lejos, el actual presidente de la entidad, que solucionaba sus renovaciones en una charla de media hora con el presidente; sin necesidad de intermediarios, ni agentes, ni representantes, ni asesores fiscales.
Los que se rasgan las vestiduras porque anoche parte de la grada de San Mamés silbó a Fernando Llorente deben de ser nuevos o muy jóvenes o tienen un concepto cuando menos peculiar de lo que es el Athletic. Que a Bielsa le sorprenda que el público silbe a Llorente puede ser entendible; a fin de cuentas, como quien dice ha llegado antesdeayer de Rosario y no conoce las costumbres de la casa ni la idiosincrasia del personal. Era perfectamente factible que tal cosa sucediera, y aquí mismo está escrito, porque es insostenible que Llorente comience una nueva temporada, la última de su contrato, sin dar una respuesta en algún sentido. Al personal le hubiera dolido, pero hubiera aceptado en virtud de las leyes del mercado profesional, que Llorente se buscara su futuro en otro equipo que le pagara más o que le ofreciera un mejor horizonte competitivo. Lo que el personal no admite es que ni LLorente ni nadie se tomen al Athletic como el pito de un sereno y después de un año largo de negociación las cosas sigan como al principio o peor, puesto que dentro de cinco meses Llorente será libre para negociar con quien quiera.
Fernando LLorente y quienes le asesoran han cometido un grave error de cálculo en este proceso. Cualquier vendedor de baratijas de zoco les podría haber explicado el asunto en un par de tardes. Partieron de una posición de máxima ventaja y para cuando se han querido dar cuenta la situación ha dado un giro copernicano. En el minuto uno de la negociación el Athletic necesitaba a Llorente desesperadamente y el delantero era el jugador de moda en los mentideros; a estas alturas al Athletic le sigue viniendo muy bien contar con Llorente, porque continúa siendo su mejor delantero, pero hace tiempo que el brillo de la estrella de Llorente se ha apagado bastante en el firmamento futbolístico. El jugador puso todos los huevos en la cesta de la Eurocopa y la cesta se cayó al suelo rompiendose todo su contenido. Ahora mismo Llorente debería de saber y si no alguien se lo debería hacer ver, que no es titular en ninguno de los cinco mejores equipos de las cuatro Ligas principales. A partir de ahí puede ir buscando quien le pague el equivalente al neto que le ofrece el Athletic con la fiscalidad vigente en Bizkaia. Sigue siendo un titular indiscutible e imprescindible en el equipo rojiblanco, pero esa condición le da ahora una fuerza solo relativa en la negociación por la falta de alternativas. Si interpreta la situación con inteligencia descubrirá que lo que más le conviene es quedarse en el Athletic, donde siempre será considerado, a pesar de lo de anoche, como una pieza muy valiosa, porque efectivamente lo es. LLorente debe discernir con la mayor racionalidad posible cuál es su lugar en el Athletic y en el mundo del fútbol y decidir en consecuencia y con celeridad. Lo que está claro es que ni puede ni debe jugar un segundo partido en San Mamés sin antes haber dado una respuesta. Por su bien y por el del Athletic.
El caso Llorente no debe desviar la atención sobre lo que ocurrió en el estreno de la competición para el equipo rojiblanco, porque ocurrieron bastantes cosas interesantes. El equipo supo sacar adelante con bastante solvencia un compromiso más complicado por las circunstancias propias que por la entidad del rival. Bielsa tuvo que improvisar un equipo apenas sujetado por hilos, introduciendo algunas novedades curiosas en su dibujo. Prescindió de un lateral izquierdo específico, dejando que esa banda la cubrieran entre Ismael López e Iñigo Pérez con algunos apoyos de Iturraspe y centró a Susaeta y a Toquero con lo que consiguió que si los croatas han leído algo de prensa española este verano no supieran nunca si estaban ante un doble delantero o ante un falso nueve. Con Ibai Gómez abierto en la banda derecha y López en la izquierda, De Marcos percutió por todas partes como en él es habitual, yendo de menos a más.
Además de cosas interesantes en el plano táctico hubo descubrimientos importantes entre los protagonistas. Marcelo Bielsa pudo comprobar que Gurpegui va a ser uno de sus fichajes más importantes esta temporada. La polivalencia del de Andosilla, ayer central, le ofrece al técnico un inmenso abanico de varibles tácticas. Ismael López demostró que posee una calidad técnica por encima de la media. Marcó dos goles de oportunista, calificativo que no se aplicaba a un jugador del Athletic desde los tiempos de Dani por lo menos, pero más que por los goles llamó la atención por su facilidad para ver y ejecutar siempre el mejor pase.
Además del buen debut de Ismael López hay que destacar la irrupción de Ruiz de Galarreta, un chaval llamado a encandilar a San Mamés, que acabó tomando la manija del equipo en el tramo final del partido. No es que protagonizara grandes acciones, salvo quizá aquel control orientado convertido en regate, que dejó a un croata convertido en estatua de sal, pero dejó detalles que apuntan a que estamos ante un jugador importante. Porque, además, el chaval conectó con la grada desde el primer momento. Ya se sabe que hay futbolistas en casi todos los equipos a los que toda su calidad no les alcanza para ganarse el favor del público y jugadores que se meten a la afición en el bolsillo con solo tocar una vez el balón. Y Ruiz de Galarreta parece uno de estos últimos. Al tiempo.
llévame a Menéame Menéame mira lo que se habla en la blogosfera Technorati: Athletic lleva este post a los favoritos de Google GBookmarks: marcar

jueves, 2 de agosto de 2012

Bielsa prefiere centrarse en el fútbol
y Llorente empieza el curso sin renovar

Marcelo Bielsa decepcionó a quienes esperaban fuegos artificiales después de casi un mes de silencio. El técnico prefirió centrarse exclusivamente en los aspectos deportivos y casi se puede interpretar que le alivia el hecho de que la competición comience esta misma noche, como si estuviera convencido de que con el balón en juego las especulaciones periodísticas dejarán paso a la mera narración de la realidad. Solo hizo una referencia a algo de lo mucho publicado desde su última comparecencia ante los medios: su presunta mala relación con Llorente. "Es inexacto" dijo; una respuesta que no ha merecido mayores comentarios por parte de los medios que en su día, coincidiendo con el regreso del delantero a los entrenamientos, dedicaron bastante papel al asunto, con tipografía gruesa y alarde gráfico. A otra cosa...
"Aspiro a respetar y ser respetado", repitió Marcelo Bielsa a lo largo de su comparecencia. No es poca aspiración en un mundo en el que los puñales vuelan con más frecuencia de la deseada. Por su parte parece que el respeto se traduce en soslayar cualquier intromisión en asuntos ajenos a los meramente deportivos, "me expresaré a través de la producción futbolística del equipo, que es lo que me atañe", llegó a decir. Es de esperar que, en justa correspondencia, las referencias a su persona se centren también en lo que concierne al fútbol y a los resultados del equipo.
Es importante que la normalidad y la rutina vuelvan cuanto antes al Athletic y, en ese sentido, el partido de esta noche puede servir de vía directa para el retorno a esa rutina aunque bien es cierto que siguen produciendose demasiadas circunstancias al margen del balón que ocuparán la actualidad del Athletic en las próximas fechas.
Sin ir más lejos, el eterno asunto de la renovación de Fernando Llorente, convertido no ya en culebrón sino en historia interminable. Como si de la actualidad económica del país se tratara, los capítulos de este relato constituyen una sucesión de peores escenarios posibles. A su llegada a Ibaigane, hace ahora trece meses, Urrutia manifestó su deseo de cerrar la renovación de Llorente cuanto antes por la lógica previsión de que el paso del tiempo solo podría traer complicaciones. Se fueron poniendo fechas límite, más por parte de la imaginación popular que por lo que se apuntaba desde las partes afectadas, es cierto, pero cada plazo se ha ido superando como la prima de riesgo se supera cada día sin pestañear, doblando las cifras que no hace tanto marcaban los límites del fin del mundo. Se dijo que la Navidad podía ser un excelente momento para alcanzar el acuerdo ante la avalancha de partidos que se le venía encima al Athletic; llegó la Semana Santa y se apuntó al final de la temporada como fecha límite puesto que la Eurocopa era un escaparate donde Llorente luciría ante el mercado mundial; fue el propio jugador quien afirmó que hablaría con el club a su regreso de la competición internacional; volvió de la Eurocopa primero y de sus vacaciones después, y seguimos en las mismas.
Hoy se alcanza el penúltimo de los peores escenarios posibles: el comienzo de la competición con la renovación pendiente. No se sabe si como titular o en el transcurso del partido, pero se puede dar por seguro que Llorente saltará esta noche al terreno de juego de San Mamés sin haber resuelto su futuro como rojiblanco. Era una situación que se prefería ni siquiera imaginar hace apenas unos meses, pero ya está aquí, como llegaron otras antes. Quizá la diferencia es que, a fuerza de superar cada peor escenario posible, la afición se ha ido haciendo su propia composición de lugar y se ha formado su propia opinión al respecto. Que la exprese esta noche o no, dependerá en gran medida del desarrollo del partido. Pero en esta vida todo tiene un límite, incluso la negociación de la renovación de Llorente.
llévame a Menéame Menéame mira lo que se habla en la blogosfera Technorati: Athletic lleva este post a los favoritos de Google GBookmarks: marcar

miércoles, 1 de agosto de 2012

La profesionalidad mal entendida

Mal asunto éste de Herrera. Malo para el jugador y malo para el Athletic. Si se le añade que Amorebieta protagoniza un caso similar, matices al margen, el tema puede provocar un incendio de proporciones importantes, si no lo ha provocado ya. Los asuntos médicos suelen ser unos de los más delicados en el siempre frágil equilibrio del complejo vestuario de un equipo profesional. La medicina no es matemática, suelen repetir los galenos, y es verdad; pero cuando se maneja material tan sensible el margen de error se estrecha tanto que desaparece. Los entrenadores quieren a sus jugadores en perfectas condiciones y si no lo están quieren saber cuándo lo estarán con la mayor precisión posible. El margen de error del que disponen los técnicos también es mínimo, no les permiten muchas derrotas precisamente, de ahí su exigencia. No se sabe lo que opina Bielsa de quedarse de golpe con dos jugadores menos, si se confirman las peores expectativas en el caso de Herrera, pero seguro que no será nada bueno. Mal asunto.
La osteopatía de pubis es una de las lesiones más temidas por los futbolistas y por quienes cuidan de su salud, no porque sea una lesión de especial gravedad, de esas que dejan fuera de circulación al jugador durante toda una temporada, sino por sus características, tan dispares que impiden un pronóstico certero y complican la decisión sobre su tratamiento. Se trata de una dolencia que en términos populares puede definirse como latosa. Va y viene, los síntomas se agravan o desaparecen y nunca se acaba de saber muy bien el porqué. A veces el descanso es suficiente, en otras el mero hecho de parar la actividad no hace más que agravar la dolencia; los tratamientos conservadores funcionan... o no; el paso por el quirófano no está exento de efectos secundarios que se producen a veces sí, a veces, no. La pubalgia no es una lesión invalidante. El futbolista puede seguir jugando en función de su umbral de resistencia al dolor y de las ayudas farmacológicas que pueda recibir para sobrellevarlo. Muchas veces la decisión final es suya y solo suya, aunque en no pocas ocasiones es el responsable técnico quien decide acabar con la incertidumbre de la duda perpetua y manda cortar por lo sano. Hay casuistica de sobra en ambos sentidos.
Fernando Amorebieta ha sido operado recientemente por la doctora Ulrike Muschaweck. El central acabó la pasada temporada con problemas de pubis, pero eso no le impidió acudir a la convocatoria con Venezuela, con la que jugó en Montevideo el 2 de julio, aunque ya no pudo hacerlo en Chile diez días más tarde. Amorebieta disfrutó de sus vacaciones y regresó a la actividad como todos sus compañeros el 2 de julio. Lo de que regresó a la actividad es una manera de hablar; no pudo completar ningún entrenamiento y acabó en el quirófano. La lectura más simplista anima a calcular que se ha perdido un mes, un tiempo precioso que significa la diferencia entre estar prácticamente disponible para los primeros compromisos del curso, a estar fuera de combate en el tramo inicial. Pero la medicina no es una ciencia exacta, no lo olvidemos.
Menos comprensible es el caso de Ander Herrera. No es ningún secreto que a lo largo de toda la temporada pasada, el centrocampista solo ha rendido en plenitud de condiciones en ocasiones contadas. Llamado a ser titular indiscutible y una de las piezas básicas en el esquema de Bielsa, el técnico tuvo que cuidarlo con mimo, dosificándole los minutos precisamante en atención a los problemas de pubis que estuvo arrastrando todo el año. La lógica de los legos en la materia médica anunciaba una intervención quirúrgica nada más concluir la competición el 25 de mayo o, en su defecto, unas largas y descansadas vacaciones dedicadas al tratamiento de la lesión. Pero no sucedió ni una cosa ni otra. Herrera no renunció a participar en los Juegos Olímpicos y pactó con Milla aunque solo fuera poder jugar tres minutos, según confesión propia. Se deduce por lo tanto que el jugador sabía que no estaba en condiciones, que el seleccionador también lo sabía y que obviamente Federación y Athletic también estaban al cabo de la calle. Y sin embargo, Herrera entró en la vorágine de una competición en pleno verano. Las consecuencias de su decisión están por ver pero las puede adivinar cualquier observador, entre otras razones porque el propio jugador ha confesado en público cuál es su estado físico real.
Es comprensible que un futbolista joven quiera disfrutar de la participación en unos Juegos Olímpicos porque oportunidades como esa solo se producen una vez en la vida, pero su decisión tiene una muy difícil defensa desde el punto de vista profesional. La profesionalidad implica múltiples aspectos que van mucho más allá del mero hecho de cobrar puntualmente por la actividad que se realiza, en este caso jugar al fútbol. La profesionalidad implica también renuncia a muchas cosas, y no solo al ocio o a la vida alegre propia de la juventud. Estar en unos Juegos Olímpicos es muy bonito pero siempre y cuando el enriquecimiento personal no implique un daño importante a la entidad con la que está comprometido el profesional, y en este caso el daño puede ser mayúsculo. Claro que la duda sobre la profesionalidad se puede extender aquí al seleccionador que llama a un jugador tan consciente de sus limitaciones que se conforma con jugar solo "tres minutos". ¿Qué tiene que pensar el siguiente de la lista que estaba en perfectas condiciones y se ha quedado en casa?. Y qué tiene que pensar una Federación que se supone que quiere contar con el mejor equipo posible en una cita olímpica y ve que uno de sus presuntos titulares se queda en el banquillo en el primer partido porque no está en condiciones de competir. Y ¿qué tiene que decir a todo esto el club de origen del jugador, obligado a cederlo a sabiendas de las circunstancias?.
También Andoni Iraola estaba ante una oportunidad única en su carrera de acudir a una Eurocopa. Futbolista veterano ya, a Iraola sí que le quedan pocas ocasiones para alcanzar una cumbre profesional de semejante calibre y, sin embargo, renunció consciente de que su pubis no estaba en condiciones de afrontar el reto.
No se trata de hacer un ejercicio de maniqueísmo ni de confrontar a presuntos buenos con presuntos malos. Se trata de que cada uno extraiga las conclusiones pertinentes para intentar evitar una repetición en el futuro. El viejo enfrentamiento entre los intereses de la Federación y de los clubes está viviendo aquí un capítulo especialmente intenso. El Athletic está resultando muy seriamente perjudicado sin que ni siquiera le quede el derecho a la protesta. Resignación cristiana. El club se juega mañana buena parte de su futuro esta temporada con un equipo cogido con alfileres en el que faltarán cuatro titulares indiscutibles y un quinto estará obligado a intervenir sin apenas entrenamiento con la merma de rendimiento y el riesgo físico añadido que ello supone. La profesionalidad también atañe a quienes organizan todo esto, porque ellos también cobran, se supone que para pensar.
llévame a Menéame Menéame mira lo que se habla en la blogosfera Technorati: Athletic lleva este post a los favoritos de Google GBookmarks: marcar