Esta primavera se ha sumado con fuerza un nuevo nombre al ya clásico de Aduriz. Se trata del bético Beñat, en cuya persona coinciden una serie de circunstancias que alimentan el morbo, siempre tan atractivo en este tipo de situaciones. Estamos ante un futbolista vizcaino, descartado en su día por Lezama, que de pronto aparece triunfando en otro equipo después de un periplo que incluyó una cesión a un club con tan poco pedigrí futbolístico como el Conquense. La llamada del seleccionador para la disputa de un partido amistoso y una estratosférica cláusula de rescisión de contrato, veinte millones de euros, terminan de aliñar una historia que, de momento, no ha pasado de sus primeros capítulos.
Conocemos el planteamiento,futbolista despreciado por el Athletic triunfa en el exilio; estamos entrando en el nudo, el futbolista confiesa su ilusión por volver a casa pero su actual club exige el pago de una cláusula imposible; y nos falta por conocer el desenlace. Y es en este punto donde la división de opiniones se manifiesta irreconciliable. Tenemos a los compradores compulsivos que siempre están convencidos de que todos los de fuera son mejores que los de casa y que no dudarían en fichar a media Real Sociedad y tres cuartos de Osasuna y Alavés, sin olvidar a todos aquellos que lucen apellido vasco en las ligas sudamericanas, y están en el otro lado los que se niegan a hacer desembolsos exagerados apelando a pasadas y lamentables experiencias. Ambas facciones coinciden,eso sí, en criticar con ferocidad a Lezama, refugio de incapaces enchufados que no saben hacer la o con un canuto, etc, etc. Pero esto es así desde que Lezama abrió sus puertas hace más de cuarenta años; no hay novedad por ese lado y no merece la pena discutir.
Puestos a elegir, la actitud del grupo de los prudentes parece más sensata. Beñat ha hecho una temporada estimable y tiene algunas cualidades que le hacen un jugador interesante para completar la plantilla y ampliar las posibilidades de relevos. A sus 25 años es un jugador de rendimiento inmediato en teoría, que no siempre coincide con la práctica. Sobre el papel, tendría complicado a día de hoy quitarles el puesto a Iturraspe, De Marcos o Herrera, los habituales en el centro del campo, y pagar 20 millones de euros por un jugador que no es un titular indiscutible no puede estar en los planes de un Athletic sensato.
Beñat puede interesar a un precio razonable, negociado con una sociedad que, no lo olvidemos, está en concurso de acreedores. Más allá de eso, un club como el rojiblanco tiene que hacer una apuesta decidida por su propia gente y hace tiempo que los técnicos se refieren en términos muy elogiosos a un futbolista como Ruiz de Galarreta, por ejemplo.
El de Aduriz es otro de los nombres que vuelve a sonar, aunque a fuerza de repetirlo ha dejado de ser novedad y se diría que ha perdido interés para el público y los medios. Después de tantos intentos fallidos, nombrar a Aduriz suena algo rutinario aunque el Athletic siga padeciendo un grave problema cada vez que tiene que sustituir a Llorente.
Iñigo Díaz de Cerio podría constituir una alternativa válida ahora que parece estar recuperando forma y puntería. Ocho goles en el Numancia saliendo casi siempre como suplente, merecerían al menos el beneficio de la duda y una oportunidad en la pretemporada. Urko Vera, la otra alternativa, no parece del gusto de Bielsa. Ha marcado catorce goles en el Hércules pero su perfil futbolístico parece menos adecuado para los planes del técnico argentino. Queda Etxaniz, un chaval que también ha hecho goles en el Sestao, que a sus 21 años ya debería empezar a definirse.
Los laterales son el otro punto donde la plantilla del Athletic sufre un mayor desequilibrio. En el lado derecho, Iraola es el titular indiscutible por su propia calidad y porque no tiene relevo. Le ocurre en este sentido, y salvando las distancias, lo mismo que a Llorente. En el costado izquierdo Aurtenetxe ha conseguido mantener el tipo dignamente, aunque no es un especialista y lo nota. Ramalho y Saborit, llamados en principio a ser el relevo natural, no acaban de romper aunque por edad aún están a tiempo de dar el paso adelante que esta temporada no han dado en el Bilbao Athletic.
Balenziaga, que ha hecho una temporada notable en el Valladolid, aparece en todas las quinielas como incorporación segura. Tiene a su favor que ha jugado en las dos bandas en el equipo castellano, lo que le otorga una polivalencia muy del agrado de Bielsa. La recuperación de Castillo puede ayudar a dotar de más variantes al técnico a la hora de formar la línea defensiva.
Para desilusión de los aficionados a las novedades, no parece que se vayan a producir muchas este verano en el Athletic. Es lo que hay y no hay nada más. Manteniendo el bloque actual y mirando a Lezama, debería ser suficiente para disponer de una plantilla tanto o más competitiva que la que ha disputado la temporada recién terminada. Y la ausencia de novedades será común a todos los clubes. En la actual situación económica, los fichajes de relumbrón lucen mucho en las páginas de los periódicos deportivos, pero a la hora de concretar, de momento solo se ven movimientos de medianías de aqui para allá, lo justo para mantener los ingresos de los intermediarios. Tal vez la Eurocopa colabore a animar un mercado paralizado. Veremos.
Menéame
GBookmarks: marcar