El asunto presenta aspectos ciertamente insólitos. Es la primera vez en la historia del Club que un grupo de compromisarios consigue incluir un punto en el orden del día. La celeridad y discreción con la que se ha llevado el proceso de recogida de adhesiones asombra por su eficacia y discreción, en un mundillo donde la filtración está a la orden del día. Sorprende también la probidad con la que se han empleado los responsables del Athletic para dar curso a la solicitud, aceptando como buenas las firmas sin mayores exigencias de autentificación notarial y cosas por el estilo. El hecho de que la edición digital de Deia diera la noticia apenas minutos después de producida, induce a dos lecturas: a)en Deia por fin se preocupan de poner en valor su edición digital y b)está bastante claro a quién pertenece la mano que mece la cuna de los firmantes. Personalmente la sospecha sobre la personalidad del muñidor o muñidores de la cosa me la confirmó uno de los abajofirmantes en el descanso del partido contra el Nacional.
Que un numeroso grupo de compromisarios se organice con eficacia para reclamar el cumplimiento de lo acordado en 2007 es una buena noticia para el Athletic, por encima de cualquier otra consideración. Pero a partir de ese dato objetivo, conviene no perder de vista las corrientes profundas de esta marejada.
Para empezar, que haya alguien que pueda organizar en cuestión de horas una guardia de corps semejante, pone de manifiesto que el poder del club no radica solo en Ibaigane, algo que tampoco es precisamente una novedad. Que ese alguien actúe como un condottiero que pone sus tropas al servicio del mejor postor o, por el contrario, sea alguien con vocación de gobierno, aunque sea en la sombra, es una incógnita que convendría despejar cuando antes. Personalmente, me inclino por la segunda opción.
La rapidez y el silencio con los que Ibaigane ha aceptado la iniciativa despierta serias dudas sobre si el asunto les ha cogido por sorpresa o, por el contrario, estaban esperando la llegada del documento con la calefacción encendida y la bandeja de te con pastas sobre la mesa.
A estas alturas, y sin decartar cambios de última hora, el campo de batalla político presenta la siguiente configuración:
Azkuna se ha puesto la camiseta del Athletic recordando que si el Ayuntamiento cedió más terreno fue para su explotación económica por parte del club. O sea, nada de gestión pública.
José Luis Bilbao ha elevado el tono al pronunciar una de esas frases que tanto le gustan: "el campo se hará sí o sí". Suena a ultimatum o a reto, o a ambas cosas a la vez.
Patxi López está buscando en la wikipedia cuántas calles tiene una pista de atletismo y si la pesca submarina es deporte olímpico
Idoia Mendia exige a García Macua que cumpla lo que acordó con López y repite a todo aquel que quiera oirle que el Gobierno vasco solo dará dinero si San Mamés tiene una gestión y uso publico.
Basagoiti no se puede creer lo fácil que le resulta descolocar al Gobierno del que es socio preferente, cada vez que quiere
Odón está haciendo recuento de los votos que ha ganado en Donostia con sus diatribas contra los bilbainos, mientras calcula cuánto le saldría llevar las pistas de Anoeta a la plaza de toros de Illunbe para montar un hipódromo.
De acuerdo con este esquema, la clave de bóveda es conocer el contenido del acuerdo entre López y García Macua al que se tanto se refiere Mendia. La actitud contemporizante del presidente del Athletic, "hay sitio para todos, será cuestión de estudiarlo en detalle", ha venido a decir, hace sospechar que se siente prisionero de algo en relación con el Gobierno, lo que pone en valor las palabras de la portavoz.
Y es en este punto donde las 200 firmas pueden venir al rescate del presidente, al tiempo que refuerzan la posición de José Luis Bilbao. Si la Asamblea de compromisarios, órgano soberano, etc, etc, ratifica el acuerdo de 2007 en el sentido de que el uso y gestión del campo serán exclusivos del Athletic, García Macua quedaría liberado de su presunto compromiso con López: "oiga, yo solo soy un mandado y no puedo hacer nada contra la decisión mayoritaria de los socios". Otra cosa será la reacción del Gobierno que podría retirar su aportación...siempre y cuando su socio preferente se lo permitiera. De momento, en los presupuestos que acaban de consensuar PSE y PP para el año que viene, ya hay consignados cinco millones para el campo.
También hubo partido en San Mamés, es cierto, y afortunadamente ganó el Athletic a pesar de que su entrenador se empeñó en que no fuera así, lo cual realza el mérito de los jugadores. Poner en la sala de máquinas a Yeste y a Orbaiz, dos convalecientes de lesiones, dotó al equipo de una lentitud solo equiparable a la de la línea de tren Bilbao-Bermeo. Teniendo en cuenta que ni Gabilondo ni Joseba Etxeberria son precisamente Usain Bolt, la cosa quedó a expensas de un bullidor Susaeta, que siempre sabe dónde inicia la carrera pero casi nunca, dónde la va a acabar.
Afortundamente el Nacional fue como el Athletic en tantos partidos. Salió asustado, se acomodó al empate, le llovió el gol de ventaja de la nada y se decidió defenderlo como si el mismísimo Caparrós estuviera sentado en su banquillo. En esa onda, los portugueses acabaron con tres centrales dedicados en exclusiva a Llorente y efectivamente, Llorente hizo el gol de la victoria a falta de cinco minutos.
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