Pero sí fue para tanto, vaya si lo fue. Harían muy mal los responsables del club si, después del primer suspiro de alivio, no se pusieran a pensar en los medios que tienen que habilitar para que esto no se repita nunca más. Una cosa es la calificación del instructor, leve, y otra la verdadera naturaleza de los hechos: muy grave. Y no vale eso de decir que en otros sitios ocurren cosas peores, que a nosotros también nos tiran y nos dicen cosas o que, al fin y al cabo, esas situaciones son inevitables cuando se reune una masa de más de treinta mil personas.
Ya está todo dicho en referencia a los hechos violentos en un campo de fútbol, pero no está de más repetirlo todas las veces que haga falta. No se trata de reprimir a nadie, ni tampoco de demonizar a un colectivo concreto. Se trata de concienciar y de prevenir. Aquella campaña que lanzó el presidente Aurtenetxe, 'Hau da gure estiloa', caló entre los aficionados hasta el punto de que el eslogan sigue vigente después de tantos años. El Gol Norte de San Mamés es hoy una balsa de aceite comparado con lo que fue en la década de los ochenta. La cosa ha mejorado mucho, pero queda trabajo por hacer como se pudo volver a comprobar el sábado.



1 comentario:
Insisto, en la linea que apuntas, Juan Carlos. Es cierto que los de norte animan, pero hay muchas veces que, valgan las expresiones, mean fuera del tiesto y/o mezclan churras con merinas
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